1 de diciembre de 2025
Electromovilidad transforma la eficiencia en la cadena logística de frío
La electromovilidad en México es uno de los cambios más significativos en la historia del transporte y la cadena logística de frío
La electromovilidad en México enfrenta desafíos estructurales y en la cadena logística de frío, donde el consumo energético es intensivo, la solución es más compleja.
En países como Estados Unidos y miembros de la Unión Europea ya han implementado regulaciones estrictas de emisiones.
La California Air Resources Board (CARB), por ejemplo, ha comenzado a prohibir progresivamente las unidades de refrigeración que funcionan con diésel, impulsando el uso de TRU eléctricas (Transport Refrigeration Units).
Estas regulaciones exigen que todas las flotas de camiones refrigerados que operen en California sean 100% cero emisiones a partir de 2029.
“Hoy es necesario movernos hacia una logística de frío con enfoque sustentable, ya que contribuiría significativamente a reducir la huella ambiental de las ciudades mexicanas.
Por su alto consumo energético y operación intensiva en zonas urbanas, las flotas refrigeradas deben estar en el centro de esta transformación”, afirma José Carlos Gómez, director de Ventas LAR Norte de Thermo King, empresa especializada en soluciones para el transporte refrigerado.
El directivo reconoce que la electromovilidad en México aún enfrenta retos como la infraestructura de recarga, que dificulta la adopción masiva de estas tecnologías.
“El reto no es solo tecnológico: es de planeación, financiamiento y visión”, puntualiza.
Electromovilidad como ventaja competitiva
Las flotas de transporte refrigerado que adoptan tecnologías eléctricas ganan ventajas al reducir emisiones y sus costos operativos.
También pueden acceder a incentivos y obtener ventajas competitivas al cumplir con estándares ESG cada vez más estrictos que refuerzan su reputación corporativa ante los grandes corprativos que exigen trazabilidad verde.
Electromovilidad y soluciones electrificadas
- Sistemas de refrigeración eléctrica de cero emisiones, con capacidad de mantener temperaturas precisas sin necesidad de motores diésel.
- Baterías de alto rendimiento que eliminan emisiones contaminantes y permiten operación continua durante todo el trayecto.
- Tecnologías de operación silenciosa, ideales para entregas nocturnas en entornos urbanos sin generar contaminación acústica.
- Sistemas de energía auxiliar eléctricos, que proporcionan autonomía sin consumo de combustible, mejorando el confort del operador.
- Modelos logísticos escalables y adaptables, compatibles con esquemas de financiamiento verde y certificaciones ambientales.
- Acceso a programas de incentivos internacionales, que apoyan la adopción de tecnologías limpias y reducen barreras de entrada.
Estas innovaciones apuntan hacia una cadena de frío más eficiente, silenciosa y sustentable, capaz de responder a las nuevas exigencias del comercio internacional y de reducir la huella ambiental del transporte con temperatura controlada.
“No se trata solo de sustituir motores diésel por baterías, sino de repensar toda la cadena de valor logística bajo un enfoque de eficiencia y sostenibilidad”, concluye Gómez.